viernes, 6 de febrero de 2009

Nieve en la cumbre.



Esta imagen fue tomada esta misma mañana. El continuo palo de agua de anoche, acompañado de viento y de granizo en algunas zonas, ha dejado al Teide de esta guisa. Según cuentan, las cumbres de Güimar presentan la misma estampa. Por supuesto, los telediarios de las teles nacionales no se han hecho eco de la noticia. Si la nevada hubiera caído en la Gran Vía tendrían el chichi hecho Pepsi-Cola abriendo los informativos y repitiendo las imágenes una y otra vez. Cosas del centralismo informativo.

Me gusta el Teide pero no me gusta subir al Teide. Ya sea por el sur, por La Orotava o por Las Mercedes, subir hasta las faldas del volcán me produce la mayor de las perezas. Coges el coche, te chupas, en ocasiones, más de una hora de carretera llena de curvas para, tras el correspondiente atasco antes de llegar a las inmediaciones del aparcamiento cercano al Parador, llegar allí, ver el paisaje que hemos visto en vivo cientos de veces y caminar por los senderos que hemos caminado cientos de veces, siempre rodeado de coches de alquiler y de guaguas de turistas. No termino de comprender a los que la mañana de un domingo se levantan de la cama temprano y dicen con entusiamo "vamos a subir al Teide". Hora se subida y hora de bajada para un ratito.

Los que están de enhorabuena son los belillos, magos o especímenes análogos (con perdón). Este fin de semana, pasando de las placas de hielo, pasando de las montoneras de nieve acumuladas en los árcenes, pasando de las colas en la carretera y pasando de la Guardia Civil, cargarán su 4x4 o su pick-up de gasoil, un par de mantas, las bolsas de basura y el artilugio de corcho con el que "cogen olas" en la playa, para subir a las faldas del Teide y tirarse, cual tobogán, desde cualquier montículo de nieve emitiendo algún sonido gutural. El gorro de lana y los guantes que no falten. Todos los años nieva pero todos los años los mismos cumplen con el mismo ritual, como si no hubieran visto la nieve jamás.

El Teide, el paisaje natural más bonito de Canarias, se disfruta desde cualquier mirador, desde las costas del Puerto de la Cruz o de algun lugar del sur de la isla, mientras conduces rumbo Icod. Y todo ello sin necesidad de atascos y bolsas de basura.

8 comentarios:

El Abogado Chalado dijo...

Subir al Teide en coche es de godo.
Yo te recomiendo subir de caminata y ver la sombra del pico sobre el atlántico.
Espectacular.
Preciosa la foto.

el escritor escondido dijo...

¿Y los muñecos en los parabrisas del pick-up? El manto blanco le sienta al Teide como un guante. Bonita foto. Salu2.

Anónimo dijo...

http://www.diariodeavisos.com/diariodeavisos/content/253925
"El pacifismo de parte y los niños"

Anónimo dijo...

Subir al Teide de cualquier forma es una maravilla, como verlo desde La Gomera o cualquier otra isla. Disfrutar de la nieve los escasos días que la tenemos, sea de la forma que sea (incluso con "magadas" o "goderías") es de respetar. Lo bueno es subir, sentir y llenarse de la energía que desprende. Luego bajas y te das cuenta de lo "puritanos" que somos y lo que nos molesta que hasta los magos se diviertan... El Teide es de todos y para todos... y a todos cobija. ¡Ay, si aprendiéramos del Teide!

Anónimo dijo...

No te pongas como don Pepito, donde esta la noticia de que nieve en esta época a dos mil metros de altura, con la que está cayendo en la península y no en la de Jandía sino en la Ibérica

Anónimo dijo...

A mí me gusta subir al Teide de ven en cuando. Para mí es como un lugar mágico, quizás por el cielo y eso de que me gusta mirar hacia arriba por ver las estrellas o hacia el manto de nubes, o hacia una nube en plan sombrero del Teide, por ver esas sorpresitas que nos guarda la atmósfera.

Pero subo cuando se puede. Lo lamentable es que se de un aviso para que la gente no suba, se corten las carreteras porque son peligrosas, y toda la belillada en peso suba jugándose el tipo. Impiden que las máquinas quitanieves trabajen, convierten en un peligro el viaje de algunos hacia sus puestos de trabajo, luego se quejarán si les pasa algo y dirán que no se les avisó, y además bajarán con un montón de nieve amontonada por ellos mismos tapando parte del parabrisas.

Ayer sábado tuve que ir a La Esperanza y vi a muchos ya de retirada, con su nieve en el capó, y me dió vergüenza ajena. Está guay que la gente se divierta, pero que lo haga cuando no esté prohibido por peligroso, ¿no?

Anónimo dijo...

Por cuanto me levanto yo de la cama un Domingo pa ir al Teide???mira q me lo han propuesto como si fuera el no va mas de los planes y les miraba como si estuvieran locos. Mejor quedarse tranquilito y reposando en casita.

El abajo firmante. dijo...

En Salamanca ahora ya sabes lo que es el frio y la nieve de verdad, Javi.