sábado, 25 de julio de 2009

Más largo que ancho.


Terminó la semana con la noticia de la traición de un sujeto que se decía ser amigo nuestro. Yo y una serie de compañeros de aventuras le habíamos dado cariño frente a la indiferencia que le brindaba el grueso de su profesión. Le abrimos nuestras puertas, supo nuestros secretos, fuimos cómplices de sus fobias, le sentamos a comer en nuestra mesa. Y un día, sin saber muy bien a cuento de qué, nos encontramos con la inexplicable sorpresa de una traición que, como todas las que son, fue soterrada y barriobajera. Como cantaba Rubén Blades, "las manos siempre en los bolsillos de su gabán pa' que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal".

Perrito de gente rica, sólo tiene en la vida dinero y ego. Esa egolatría, de la que está enfermo, es la que le llevó a su acción pero también será la que le terminará de crucificar en un mundo tan sucio como en el que se sobrevive cual anguila en el barro. Ahora, víctimas que hemos sido, entiendo todos sus movimientos de reptil, las insidias hacia sus compañeros y ese trepar a costa de lo que sea y de quien sea que cultiva en su día a día. Una persona que fomenta el enfrentamiento entre terceros para su beneficio personal no es una buena persona.

Una tarde de julio, vacacionando, traicionó a quien llamaba sus amigos. Y se quedó más largo que ancho. Él sabrá el porqué.

8 comentarios:

eclair dijo...

¿Quién es?

El abajo firmante. dijo...

No lo conoces. Pero, no, no es el fuego.

tu hermanilla (de plátano) dijo...

Pues sea quien sea, no hablas muy bien de él, así que no entiendo cómo dices que era amigo....

El abajo firmante. dijo...

La frase lo dice: "un sujeto que se decía ser amigo nuestro"

Oli dijo...

Está claro que no puede ser fuego porque no podría ser-ni considerarse-amigo.

Nos dejas en ascuas.

Anónimo dijo...

Hermano, a quién tengo que matar...
Déjate ver.

Unknown dijo...

Excelente texto, en mí blog también le dediqué algunas palabras. A algunos les vence el narcisismo y la imperiosa (¿?) necesidad de sumar un puñado de visitas siendo capaces de hacer cualquier cosa, incluso, negociar con aquellos a los que llamas amigos.

Por cierto, ya que nadie lo dice, es Rubén Blades, no Roberto ;)

Clandestino dijo...

¿Judas, decís ser vuestro amigo?
¿No os vale con J.R. o el Joker?
Pardiez que me importaría un higo,
de no ser por el poker.

Pues con esa calaña de reptiles, que van diciendo doquiera que reptan ser amigos,
no deberían compartir diretes y diles,
sino enviarles a la mierda como a los enemigos.

Mas, por Dios os suplico penseis,
por Sevilla que me amamanta,
pues sin él no tendríamos Semana Santa,
que a Judas ni lo toqueis.