viernes, 9 de octubre de 2009

Malgastado euro.

Es una pena que las decenas de excelentes profesionales del periódico "El Día", el más vendido del archipiélago, tengan que soportar que el diario se haya convertido hoy en una edición del semanal "El Jueves". Viendo la portada de hoy, a colación de la visita del Consejo de Ministros a las islas, ya podemos comprender porqué hay una mancha de mierda flotando frente a las costas de Santa Cruz. Son los restos de la tinta.

Obama, premio Nobel.

Barack Obama es como la salsa de todos los platos. Está en todos sitios y todos quieren estar con él. Esa foto, ese apretón de manos, se cotiza a precio de barril de Brendt. Y hoy van y le conceden el Premio Nobel de la paz. Parece que a los de la academia sueca esa también les mola sacarse una foto con el primerpresidenteafroamericano de la histora de los usamericanos.

Es curioso que le den el premio Nobel de la paz al presidente del estado que fabrica y vende el mayor porcentaje de armas de guerra del planeta. O al presidente de un estado donde existe la pena de muerte o el uso libre de armas de fuego. En ninguna de las tres cosas, por ejemplo, ha hecho nada para abolir esas situaciones.

El presidente del país que mantiene más tropas en Afganistán y en Irak, que está en conflicto con Corea del Norte, que mantiene el bloqueo a Cuba, que no recibe al Dalai Lama en la Casa Blanca para no entorpecer sus relaciones con el demcrático régimen chino, que mantiene abierto Guantánamo,..... premio Nobel de la paz. Manda cojones.

¿Qué va a ser lo próximo? ¿Leyre Pajín, Miss mundo? ¿Francisco Camps, premio al juego limpio? ¿Belén Esteban, premio Emmy?

Que paren el mundo que yo me bajo aquí. Si don Alfred levantara la cabeza mojaba toda la pólvora de la dinamita que inventó.

martes, 6 de octubre de 2009

Españoles por el mundo.

Viendo el programa "Españoles por el mundo" (La 1, martes noche), da la sensación que toda la comunidad española fuera de las fronteras del país es inmensamente feliz. Todos viven en ciudades de ensueño, trabajan en lo que les gusta y han huído casi definitivamente de sus rutinas y de las miserías de su tierra natal. Lógicamente la imagen debe estar destorsionada. Si hicieran un programa de "españoles en Mongolia" o "españoles en Guinea Conakcry" posiblemente la percepción fuese diferente.

Pero quedémonos con lo positivo. Yo también quisiera irme al extranjero, montar un restaurante de comida española en un país más o menos lejano (la distancia no importa), tener colgada en al habitación una bandera rojigualda, una gitana sobre el televisor y emocionarme escuchando a Manolo Escobar. Si se me va a quedar la cara de pollaboba feliz que tienen los de la tele, empezaré a pensar en sacarme los pasajes.

A ver si elegimos país y nos piramos.