martes, 14 de octubre de 2008

La comitiva.



No me voy a referir a lo que Lizundia denominó en su día "La Comitiva", porque "La Comitiva", aún cuando está vivita y coleando, no es lo mismo desde que el propio Lizundia dejó de despachar con ella. Es para mi motivo de profunda satisfacción referirme a la comitiva oficial que hoy se ha paseado por La Laguna, con los Príncipes de Asturias a la cabeza, para inagurar el Teatro Leal.

Que el Ayuntamiento reinaugure dos veces el mismo teatro en apenas un mes es lamentable. Que lo reinaugure con bombo y platillo cuando permitió, por omisión, que el único recinto cultural de la ciudad estuviese cerrado 19 años es aún más lamentable. Ver a esa sujeta de medio metro que responde al título de Alcaldesa-Presidenta de la Muy Noble, Leal, Fiel y de Ilustre Historia ciudad de Los Adelantados levitar sobre los adoquines de la Calle Carrera, sacando las plumas como una pava real, saludando a diestro y siniestro resultó vomitivo.

Esta mañana, desde primeras horas, el centro de La Laguna estaba en estado de sitio.La Policía Local y la Policía Nacional se apostaban en cada esquina, prohibiciones de aparcamiento incluso por donde la comitiva no pasaría y sirenas yendo y viniendo. Agazapado detrás de la cortina azul del despacho, que lo deja ver todo, podía observar el trasiego de viejas engalanadas que corrían sobre sus tacones para coger un buen sitio a los efectos de comprobar por ellas mismas las nuevas napias de Letizia. Desconozco si los micrófonos de la tele-basura también se amontonaban en el Teatro haciendo preguntas absurdas.

A los Principes no los vi, ni falta que me hacía. Una vez, en el Campus de Guajara, vi a los Reyes. Doña Sofía saludaba a los setos de los jardines al paso del coche oficial. Les he cogido manía. Ni símbolo de la permanencia del Estado, ni leches. Que si regatas, que si viajes, que si bodas, que si operaciones de estética, que si divorcios, que si hermanísimas, que si cocaína....todo ello pagado a costa de los Presupuestos Generales del Estado. Poque, además, de esos presupuestos se mantienen a la Familia Real española, a la griega, a la búlgara, a la familia de la mjuer del heredero y a cualquier monarquía amiga en el exilio. Mientras, S.M. medrando en los países árabes sabe Dios a cambio de qué o cazando osos en Rumanía.

No hago discursos republicanos. Si no hubiera Casa Real por derechos sanguíneos habría equivalente por derecho electoral, como esas figuras decorativas de Italia, Alemania o Austria, por poner tres ejemplos. No hay nada como el sistema usamericano, un primer ministro-jefe de estado.

La nueva nariz, el nuevo mentón y las, dicen, nuevas tetas de Letizia se pasearon de la mano de ese gran trabajador de nombre Felipe de Borbón y Grecia, trabajador del discurso elaborado y del saludo "rompiendo el protocolo". No sabemos si, como cuentan que existió el titular cortesano, el Principe, como cualquier español, llegó a la isla pilotando su propio avión.

A mi los únicos reyes que me gustan son los Reyes Magos. Larga vida.

martes, 7 de octubre de 2008

Algo no cuadra.

24 de septiembre de 2008: Zapatero califica al sistema financiero español como "el más sólido del mundo" (http://www.publico.es/dinero/153948/zapatero/tacha/sistema/financiero/espanol/el/solido/mundo)

07 de octubre de 2008: La garantía mínima de los depósitos bancarios españoles será de 100.000 euros (http://www.elmundo.es/mundodinero/2008/10/07/economia/1223393905.html)

¿Qué ha pasado para que nuestro sistema bancario sea tan sólido que en apenas 2 semanas sea necesario garantizar los depósitos bancarios de los españolitos? Si es tan fuerte y tan sólido, y además jugamos en la Champions League, ¿no hubiese sido mejor para la confianza del ahorrador decir que no hay nada que garantizar porque nuestro sistema bancario no se va a ver afectado?

Aquí algo pasa y no nos lo están contando.

lunes, 6 de octubre de 2008

Los que besaban el escudo.



Si algo me ha matado en el mundo del fútbol son los que se besan el escudo. El futbolista, como cualquier profesional, tiene algo de mercenario, así que propugna a los cuatro vientos el amor a sus colores mientras les mantengan llenas sus carteras y sys caprichos. Por eso, siempre he desconfiado del que se besa el escudo mientras con la otra mano se toca la billetera.

Pero no sólo los futbolistas se besan el escudo de manera tan hipócrita. Algunos, durante años, han ido presumiendo de amor a los colores, de fidelidad a una marca, manifestando a todo el que lo quisiera oir lo importante del nombre y el orgullo de pertenecer a una firma. Evidentemente, mientras se besaban el escudo de su firma en lo único que pensaban era en mantener su cuenta corriente llena de billetes, que para eso estamos en época de crisis.

Al final, como mercenarios (y de los malos) que fueron se retiran en desbandada a sus cuarteles de invierno con los riñones forrados de billetes. Ya de nada sirve el escudo del que presumían y del que hacían bandera porque finalmente prostituyeron los que decían eran sus principios.

Ya no hay grupo humano que valga. Atrás quedó querer ser los primeros. Más lejos aún el mostrarse orgullosos del proyecto que decían adorar y para el que decían trabajar para llegar a ser los número uno. Poderoso caballero es don dinero.

Eso si, lo hacen pasando por encima de los que decían que eran lo que realmente les importaba, del factor humano. Se aseguran sus barrigas cada vez más abultadas, cuentan billete tras billete mientras se les escapa una babilla por la comisura de los labios y dejan en la incertidumbre a sus pupilos.

Eran cartón piedra, como un escenario malo de fiesta de pueblo, fachada por delante y hueco por detrás. Les había cogido al vuelo.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Esquizofrenia

Lizundia mantiene ahora la teoría de que a los 40 años sufriré un ataque esquizofrénico. Si me hubiese dicho que sufriré un ataque al corazón o un infarto cerebral, lo creería más, pero de esquizofrenia, me a mi que no. Se conoce que algunas cosas escritas en este blog lo han desubicado, sobre todo una vez que procedí a lo que él llama mi "salida del armario" (no confundir: se refiere a la salida del anonimato internauta).

Sin embargo, es curioso, algunos conocidos (algunos amigos y otros simples agregados) han coincidido en afirmar en las últimas fechas que estoy un poco loco. Debe ser que el trasiego de acontecimientos laborales y personales de los últimos meses me han dejado un poco sonado. No lo niego. Tengo cambios de humor repentinos, es verdad. Padezco de ciclotímicos periodos de bajones emocionales. Me da por arrearle a todo lo que se mueve, muchas veces sin compasión. Ando un poco disperso mentalmente. Afortunadamente, aún no sufro alucinaciones ni tengo delirios. Al menos de momento.

Debe ser la (absurda) crisis de los 33 que vienen. Cada día estoy más hipocondriaco (ya lo decía Woody Allen en "Desmontando a Harry": La mejor frase que se le puede decir a un hombre no es Te quiero, si no, Es benigno.). Cada día que pasa odio más mi trabajo (el trabajo dignifica al hombre... y una mierda). Cada día le doy más vueltas a las cosas, incluso a las poco importantes. Y cada día que pasa, salvo las personas a las que realmente quiero, la gente me importa un comino.

Bah, da igual. Son las 09:15. Me esperan en el Semac. Me pondré la máscara de cuerdo. Hasta mañana.